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El dúo asciende de los Campos Elíseos al Olimpo de las pistas de baile. Con ELECTRIC regresan al que fue su hogar entrando por la puerta grande.

ELECTRIC CD

No ha pasado ni un año desde que Pet Shop Boys publicara su anterior trabajo Elysium (aquí puedes ver nuestra reseña), un canto sereno y reposado que fue recibido de forma templada (ni fría ni caliente) por crítica y público, cuando de pronto nos sorprende la irrupción (Irrupción: entrada impetuosa en un lugar) de este ELECTRIC en su ya dilatada discografía.

En estos meses, el dúo ha roto de forma amistosa con Parlophone, su discográfica de toda la vida con la que guardaban una excelente relación, para crear su propio sello llamado X2 (Times Two) y lanzarse a la conquista del mercado mimando cada detalle y con un mayor control sobre su producto. El caso es que el resultado les ha salido redondo y Electric ha entrado directamente al número 3 en el UK Chart, dispuesto a copar la cima si le dejan,  y es número 1 en la listas pop del iTunes de media Europa.

Pero la pregunta es obligada: ¿Por qué este disco es mejor que sus anteriores trabajos y alcanzará por fin lo que sus predecesores no consiguieron?

Todo el mundo apunta a Very (1993) como su último gran disco. PSB rompían con todo lo que habían hecho hasta la fecha y la huida hacia adelante y su propia reinvención eran evidentes. De las fotos en blanco y negro y la cara de yogur agriado de la época de Behaviour (1990) se pasaba al color naranja, aumentaban considerablemente los BPM y surgían los capirotes en la cabeza; era la época de Go West y los disfraces de diseño. Desde entonces, cada disco nacía (según el propio Neil Tennant) como una reacción al anterior. Pero todos ellos, desde Bilingual (1996) hasta el propio Elysium (2012) tenían sus grandes momentos pero también sus puntos débiles,  y aparecían así mismo las baladas estilo Footsteps (Nightlife 1999) que muchos fans borrarían si pudieran.

Sin embargo, Electric es mucho más compacto. Son sólo nueve temas, resiste las escuchas, las baladas han sido desterradas y el sonido es tremendamente fresco (supera con creces la prueba de la escucha en el habitáculo del coche). Así, mientras Daft Punk se abre paso con Random Access Memories , el otro aclamado gran disco de música electrónica del momento, pero lo hace inspirándose en  el pasado, el nuevo trabajo de PSB mira hacia adelante. De eso ya se ha encargado el multi-premiado productor Stuart Price, cuyas ideas y forma de trabajar han sido alabadas por el dúo. De hecho se espera que Stuart vuelva a trabajar con los Pets en lo que será una especie de trilogía colaborativa.

Photograph by John Wright

Por alguna razón, hay en este disco un aire que recuerda en muchas ocasiones a su primer trabajo Please (1986) pero estupendamente restaurado y puesto al día. En Electric hay destellos de West End Girls, Why don´t we live together o Two Divided by Zero. La mezcla de melancolía propia de la casa con el sonido eléctrico más actual es un cocktail que funciona, para regocijo de sus fans.

Y si a todo esto le sumamos que Tennant y Lowe andan más cerca de los sesenta que de los cincuenta, el mérito es aún mayor. Según ellos, su gusto por entrar en el estudio de grabación sigue siendo su gran motor, y lejos de acomodarse quieren continuar descubriendo nuevos caminos.

Así que, sin duda un gran sabor de boca es el que deja este eléctrico álbum, una crítica positiva más que se une a la gran cosecha que está recolectando el disco, pero es que hasta en el NME parecen haberse reconciliado con ellos.

Y para terminar, servimos en bandeja  Love is a Bourgeois Construct, un tema que aglutina el talento y la energía que los Pets guardaban en la recámara, llamado a recoger el testigo de Go West  y su mayor candidatura a número uno desde hace hace veinte años.

El album al completo puede  escucharse de forma gratuita desde el primer día en el canal de Youtube de Pet Shop Boys.

J.S.

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